El gobierno estadounidense rechazó la acusación de Rusia que sostenía que habían orquestado el escándalo mundial de los Panamá Papers, pero reconoció que una de sus agencias de desarrollo, Usaid, financió a una de las instituciones que admitió haber sido parte de la investigación aduciendo apoyo al periodismo independiente.
El gobierno de Estados Unidos rechazó hoy la acusación de Rusia que sostenía que habían orquestado el escándalo mundial de los Panamá Papers, pero reconoció que una de sus agencias de desarrollo, Usaid, financió a una de las instituciones que admitió haber sido paret de la investigación aduciendo apoyo al periodismo independiente.
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En su conferencia de prensa diaria, el vocero del Departamento de Estado, Mark Toner, informó que Usaid, la principal agencia que financia en el exterior del país proyectos de desarrollo, ayudó al Proyecto de Reportajes sobre Crimen Organizado y Corrupción, el programa del Comité para la Protección de Periodistas que colaboró en la investigación mundial desatada por millones de documentos financieros filtrados.
Este programa para protección de periodistas "recibió apoyo de varios donantes, incluido el gobierno estadounidense, y hace periodismo de investigación principalmente en Europa", explicó hoy Toner, según informó la agencia de noticias EFE.
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"Estados Unidos no financia esto para ir contra ningún gobierno ni individuo en particular, sino para apoyar la conducción de periodismo de investigación independiente que pueda arrojar luz sobre la corrupción", defendió, al subrayar que Usaid "no controla" cómo se invierten los fondos que destina a esa organización.
Ayer la organización Wikileaks, hasta ahora en la vanguardia de las filtraciones de documentos secretos en el mundo, criticó la investigación conocida como Panamá Papers.
Por un lado, cuestionó la decisión de no publicar todos los documentos y, por otro lado, aunque desestimó las denuncias de Rusia de que Washington estaba detrás de todo, sí destacó que el gobierno estadounidense y el especulador devenido en filántropo, George Soros, financiaron a una de las instituciones involucradas.
Open Society, la fundación dirigida por Soros que financia a gran parte de las ONG de derechos humanos y libertad de expresión en el mundo, también está registrada como uno de los donantes del Proyecto de Reportajes sobre Crimen Organizado y Corrupción.
En el pasado, varios gobiernos en el mundo, críticos de Estados Unidos, acusaron a Usaid de financiar a grupos civiles y fuerzas políticas opositoras.
Hace cinco días, el diario alemán Süddeutsche Zeitung y decenas de medios miembros del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés) publicaron una investigación mundial que involucró a más de un centenar de líderes políticos y numerosas figuras de la cultura y el deporte que crearon o están vinculados a sociedades offshore en paraísos fiscales.
La investigación, que involucró directamente al presidente Mauricio Macri y los reyes de Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, entre otros, se sustentó en la filtración de 11,5 millones de documentos que reflejan cómo un estudio de abogados panameño, Mossack Fonseca, creó 15.000 compañías offshore a través de 500 bancos y subsidiarias en las últimas cuatro décadas.
La ICIJ trabajó en colaboración con el Proyecto de Reportajes sobre Crimen Organizado y Corrupción, un programa del Comité para la Protección de Periodistas.
Uno de los principales señalados por esta investigación es el presidente de Rusia, Vladimir Putin. Pese a que el mandatario no está mencionado en los documentos revelados hasta ahora, sí lo está parte de su entorno íntimo.
Ante la lluvia de críticas y denuncias que surgieron, el Kremlin respondió hoy calificando a los Panamá Papers de "producto informativo" creado por Washington, cuyo único objetivo es "volver más dócil a Rusia".
Toner rechazó la acusación de Moscú y descartó que el gobierno estadounidense esté "implicado en cualquier modo en la filtración de estos documentos".