Néstor Atillo Soria, de 35 años, atravesaba un cuadro de coma irreversible tras ser golpeado en la cabeza cuando el micro de la línea Este de La Plata, en el que volvía de trabajar, fue atacado a pedradas. No hay detenidos.
Néstor Atilio Soria murió este viernes en el hospital San Martín de La Plata, donde permanecía internado en coma tras ser impactado en la cabeza cuando el colectivo en el que volvía a su casa fue atacado a pedradas.
La víctima atravesaba un cuadro de coma irreversible tras ser golpeado en la cabeza cuando el micro de la línea Este de La Plata, en el que volvía de trabajar, fue atacado a piedrazos en el barrio El Palihüe.
Soria era el único pasajero a bordo del colectivo cuando fue alcanzado por un proyectil que rompió el vidrio de la ventanilla e impactó de lleno en su cabeza.
"Venía de trabajar. Estaba hablando con su mujer por mensaje de texto diciéndole que llegaba en cinco minutos. Se le hizo una fractura de cráneo, lo operaron de urgencia pero nos dijeron que estaba en un coma irreversible", explicó a la prensa Mónica, su hermana.
El hombre fue herido cuando el micro transitaba por las calles 609 y 115 de La Plata, en su recorrido habitual por el barrio El Palihue.

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Soria, con la cabeza ensangrentada, comenzó a convulsionar, y el chofer tras detener la marcha, procedió a auxiliarlo y dar aviso al 911 y al servicio de emergencias 107.
Tras los primeros auxilios en el lugar, fue trasladado al hospital San Martín, donde finalmente murió este viernes. Hasta el momento no pudo ser identificado ni detenido el autor de la pedrada, en tanto la policía busca posibles testigos del hecho en la zona.
"La policía está buscando a los responsables", concluyó Mónica. Interviene en el caso la DDI de la Plata, la UFI penal en turno número 4 y los oficiales de la jurisdicción del destacamento Aeropuerto. Otro de los puntos que investiga la policía platense es si esa piedra que impactó contra el colectivo de la línea Este, tenía como objetivo hacer frenar la unidad para robar al pasaje o si fue algo meramente de diversión para los atacantes.