Las chicas y chicos, menores de edad, que utilizan las redes sociales, no sólo pueden ser víctimas de pedófilos y redes de trata sino que ya habría casos de niñas que desde los 7 años practican el denominado "sexting", una modalidad para compartir fotos personales en poses eróticas y semidesnudas.
"El sexting debe ser tomado en serio por la sociedad. Hablo con mucha gente, de todos los sectores sociales, y recibo la misma información, ya que los niños tienen acceso total a internet, y allí está absolutamente naturalizada la exposición erótica y hasta pornográfica, muchas veces mediante el accionar de adultos que manipulan, coaccionan y hasta obligan mediante amenazas a los usuarios menores de edad a tomarse fotos. Es muy grave lo que viene ocurriendo. Tenemos que comenzar a trabajar ya para generar prevención", dijo a Diario Popular el abogado Daniel Monastersky, titular del programa Identidad Robada.

El "sexting" es una práctica arraigada entre jóvenes del mundo entero en la que comparten fotos íntimas, semidesnudos, con actitudes sugerentes. Días pasados, el periódico inglés The Times publicó un informe explicando cómo niñas y niños en edad escolar, algunos de tan sólo siete años, son víctimas de la peligrosa "moda".

"Lamentablemente, aún no tomamos verdadera conciencia sobre los peligros concretos y reales de la utilización de redes sociales por chicos menores de edad. Ya es algo normal que manden fotos, o videos, que tienen un anclaje erótico. Hace poco, un periodista muy conocido me llamó preocupado porque su hijita de 4 años ya manejaba el teléfono celular, la tablet y otros dispositivos informáticos, entonces pedía consejos para protegerla, porque tenía miedo", contó el abogado, profesor titular de Derecho Informático.

En medio de la reflexión sobre el problema, Monastersky sostuvo que "hay avances positivos, por ejemplo la aplicación YouTube desarrolló un espacio exclusivo para menores de edad (se llama YouTube Kids), entonces allí funcionan mucho mejor los filtros y controles, aunque la realidad es que hay muchísimo por hacer aún".

"Las redes sociales, los juegos en línea, y otras aplicaciones, son herramientas que utilizan los pedófilos o las redes de trata para captar víctimas. Y allí andan solos nuestros niños. Para ellos es muy fácil tomarse una imagen, guardarla en el dispositivo y enviarla a algún contacto. Lo hacen en segundos, probablemente con los padres en la habitación de al lado, pero jamás se entera. Los niños no tienen la madurez suficiente para desconfiar de la persona con quien están chateando. Creen que es un par, otro niño, cuando puede haber un adulto perverso del otro lado simulando", explicó el abogado.

En Inglaterra, una encuesta realizada entre más de 1.300 profesores reveló que alumnos de colegios secundarios, y también primarios, emplean con frecuencia las redes sociales y sus aplicaciones para chantajear o abusar de compañeros de clase. En uno de los casos citados por el periódico británico, una adolescente de 14 años persuadió a un niño para que éste se sacara una foto de sus genitales y compartiera la imagen, que luego circuló por las redes.

"En Argentina tenemos un proceso similar. Es masiva la utilización de equipos informáticos y redes sociales por parte de menores. Es necesario que el Estado intervenga, sumando a colegios y familias. Se requiere de campañas informativas que enseñen a utilizar internet a los chicos y que sus familias estén prevenidas. No dejamos a un niño caminar solito en una calle oscura, pero sí los dejamos solitos en internet, que es mucho peor", finalizó Monastersky.