El jefe de la UOM reclamó una "ley de emergencia ocupacional", porque "ya hay signos de desempleo". Además, sostuvo que la conmemoración del 1 de mayo por el Día del Trabajador "es para estar preocupados por el futuro".
El jefe de la Unión Obrera Metalúrgica, Antonio Caló, reclamó "una ley de emergencia ocupacional" para prohibir los despidos "como mínimo por un año", al tiempo que aseguró que ante la actual coyuntura "es momento de buscar la unifación" de todas las centrales obreras.

"Ya mismo una ley de emergencia ocupacional. ¿No hay emergencias para otras cosas? ¿Por qué no podemos declarar la emergencia cuando ya hay signos de desempleo o registramos muchos casos de desempleo abierto?", fundamentó Caló.

El sindicalista explicó que el objetivo de la ley que propone es "que se suspendan los despidos" como "mínimo por un año" y "después veremos si la situación mejora o empeora y volveremos a discutir".

En una entrevista publicada este domingo por el diario Página 12, el líder sindical dijo que con sus colegas de las otras centrales obreras que la semana pasada se reunieron con legisladores "aspiramos a que haya un acuerdo y que la emergencia ocupacional salga por ley", y recordó que "el viernes 29 de abril nos vamos a juntar todos para conmemorar el Día del Trabajador del 1º de Mayo".

Aclaró que ese día "no hay nada que festejar" y diferenció que en esa fecha "en las épocas buenas jugábamos al fútbol y comíamos el asadito" pero "la situación que atravesamos ahora es para estar preocupados por el futuro".

Caló opinó también que un acuerdo económico y social "vendrá después" porque ahora la prioridad es "la ley ocupacional, y es el momento porque ya (hay) ola de despidos". "Hay empresarios que por ahí tienen resto y ya quieren despedir. Cuando hay una ola como la de los últimos tiempos aparecen los empresarios que se abusan. ¿Sabe qué me dicen? "Y bueno, si el Gobierno también despide...", manifestó.

En este contextó, el gremialista planteó que "esto demuestra qué equivocados están los que minimizan la importancia de los despidos en el Estado" dado que "terminan siendo una señal para los empresarios privados; una mala señal". El sindicalista indicó que en el sector metalúrgico "ya registramos tres mil compañeros despedidos" y señaló que "lo más duro ocurrió en Siderar, donde hubo despidos masivos".

"Al mismo tiempo hay un goteo de despidos. Uno acá, dos allá, cinco en aquella otra empresa...", acotó, y comparó "en los últimos 12 años no pasó" una situación así.

En este marco, evaluó: "La situación que atravesamos ahora es para estar preocupados por el futuro. Estamos igual en todos los gremios. Es momento de buscar la unificación".

"No le está yendo bien a nadie en ninguna rama porque cuando se enfría la economía se pierden puestos de trabajo y se achican los gremios. Es una cadena inevitable de problemas. Si la economía se cae todavía más, sufrirán todos: los metalúrgicos, los camioneros, los gastronómicos, los docentes o los estatales. En estos casos nadie se salva. Nadie", sentenció.