Seguridad Fiduciaria, a cargo de José María Fernández Ferrari, estará a cargo de la administración de los bienes del presidente. En campaña Macri había anunciado la constitución del fideicomiso ciego pero no fue sino hasta el estallido del escándalo por sus sociedades offshore que se decidió a realizarlo.
El presidente Mauricio Macri firmó el contrato para constituir el fideicomiso ciego al que le otorgó desde ayer la administración de su patrimonio hasta los seis meses posteriores a la finalización de su mandato presidencial, con el fin de brindar "mayor transparencia" a su situación patrimonial, informaron hoy fuentes oficiales.

La firma Seguridad Fiduciaria S.A, a cargo de José María Fernández Ferrari, administrará la participación accionaria y privada de Macri en las firmas 4 Leguas S.A, Agro G. S.A., Molino Arrocero Río Guayquiraro S.A, María Amina S.A. y en su participación del fideicomiso Inmobiliario Camino.

El contrato de fideicomiso ciego de administración fue rubricado el martes pasado ante el escribano Jorge Ledesma, titular del Registro Notarial número 189 de la Ciudad de Buenos Aires, por ambas partes, y le otorga al flamante fiduciario la "administración libre y en forma discrecional de tales bienes y cualquier otro" que Macri resuelva "transferir en el futuro".

Macri no podrá "comunicarse directa o indirectamente con el fiduciario o sus empleados, representantes, agentes o personas relacionadas con el mismo" y se abstendrá "de solicitar información relativa al destino de los bienes fideicomitidos y su evolución patrimonial", según se deja asentado en el contrato.

Además, deberá "depositar en la cuenta fiduciaria, los fondos que fueran requeridos por el fiduciario a través del a Oficina Anticorrupción, para abonar gastos e impuestos según lo previsto en el contrato".

Fernández Ferrari, por su parte, asume "confidencialidad" y el compromiso de "actuar con la prudencia y diligencia de buen hombre de negocios, adoptando las medidas o ejecutando los actos que considere convenientes o necesarios para la administración, conservación, mantenimiento y protección de los bienes fideicomitidos y el reguardo de los derechos de los beneficiarios".

Deberá "ejercer todos los derechos y cumplir todas las obligaciones inherentes a la propiedad fiduciaria, pudiendo realizar todo tipo de actos jurídicos o tomar todo tipo de acciones en la medida que no se encuentren expresamente prohibidas por el presente o por la legislación vigente".

También se compromete a no mantener comunicación con Macri y su entorno, y si deseara requerir información deberá hacerlo ante la Oficina Anticorrupción, mientras que tampoco podrá invertir los bienes fideicomitidos en empresas proveedoras del Estado Nacional o en sus dependencias u organismos, o en aquellas que presten servicios públicos.

A la vez, no podrá adquirir directa o indirectamente todos o una parte de los bienes fideicomitidos y no podrá ceder ni transferir esos bienes y deberá asumir la responsabilidad de tomar las medidas necesarias para evitar o levantar embargos u otro tipo de medidas cautelares que pesen sobre los mismos.

Solamente podrá vender o transferir los activos que impliquen un conflicto de intereses aunque ese tipo de acciones también deberán ser consultadas con la Oficina Anticorrupción que encabeza Laura Alonso.

El Presidente se reserva además el derecho de "remover" a su administrador "sin expresión de causa" y solamente mediante "una notificación por escrito", aunque, si así lo hiciera, deberá dejarlo asentado ante el organismo gubernamental de control.

La decisión de constituir un fideicomiso que administre su patrimonio había sido anunciada por Macri antes de asumir la presidencia, y ratificada el jueves último en una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno, tras la difusión de la investigación internacional sobre sociedades offshore denominada Panamá Papers.