El Papa llevó entre esas personas a seis menores de edad cuyas casas fueron bombardeadas. Serán acogidos por el Vaticano.
Tras su visita a la isla griega de Lesbos para solidarizarse con los migrantes, el papa Francisco llevó de regreso a Roma a 12 personas sirias, entre ellas seis menores de edad cuyas casas fueron bombardeadas, que serán acogidas por el Vaticano.

El avión aterrizó en el aeropuerto de Ciampino a las 16.25 (11.25 de Argentina).

El histórico gesto del Papa incluye a tres familias musulmanas, que regresaron del aeropuerto de Mytilene en el Airbus A320 de Alitalia en el que el Pontífice emprendió su regreso a la capital italiana y en el que también viajó el enviado especial de la agencia Télam.

Luego de una jornada con rumores sobre el gesto papal desde la primera hora, y mientras Francisco saludaba a las autoridades griegas en la pista principal de Lesbos, las 12 personas subieron a paso rápido al avión que dos horas y cuarto después los depositaba en la nueva vida que les espera en Roma.

Según informó el Vaticano a bordo del avión, dos de las familias provienen de Damasco, mientras que la restante es originaria de Deir Azor, una zona que está bajo ocupación de la organización yihadista Estado Islámico.

Además, se explicó oficialmente, la movida fue organizada por la Secretaría de Estado vaticana y forma parte del corredor humanitario que estableció la Comunidad Saint Egidio.

Se trata de doce personas, seis de ellos menores, todos pertenecientes a tres familias sirias y presentes en el campo de refugiados de Lesbos antes del acuerdo de devolución de refugiados firmado por la UE y Turquía y son de creencia musulmana.

Se trata de refugiados integrantes de grupos vulnerables, miembros de familias monoparentales y madres con niños.