Los Zorros, líderes absolutos de la Premier League, caían ante West Ham como locales en un partido repleto de polémica. Pero un dudoso penal en tiempo de descuento le permitió al delantero sentenciar el 2-2 final.
Un partido para el infarto fue el que se dio en el King Power Stadium, por la 34º fecha, ya que Leicester ganaba y le sacaba 10 puntos de ventaja al Tottenham en lo alto. Sin embargo, su goleador Vardy (autor del primer tanto) se hizo echar de una manera infantil tras simular una falta y el local comenzó a pasarla mal.

En dos minutos, cuando faltaban menos de diez para los 90 reglamentarios, West Ham le dio vuelta el partido a los de Claudio Ranieri. Primero mediante un penal con algo de polémica que Andy Carroll cambió por gol y luego gracias a un terrible zapatazo de Cresswell.

Pero cuando todo estaba dado para la cuarta derrota del puntero, el árbitro intentó compensar y lo hizo de la peor forma. Cobró una insólita e inexistente falta dentro del área en el tercer minuto de descuento y el argentino Leonardo Ulloa (que había ingresado tras la expulsión de Vardy) se encargó de poner el 2 a 2 final.

Embed

Embed
Con este empate, Leicester mantiene ocho puntos de diferencia sobre su inmediato perseguidor, que sin embargo juega mañana y puedo acortarla a cinco unidades, cuando sólo quedan doce en juego.

El gol de Vardy:

Embed
El gol de Carroll:

Embed
El gol de Cresswell:

Embed
El gol de Ulloa:

Embed