El papá de Damián, uno de los jóvenes que quedó internado luego de intoxicarse con drogas de diseño en Time Warp, dio detalles de la reacción de los chicos luego de consumir las sustancias. "El ambiente era sofocante y el agua costaba cincuenta pesos", aseguró.
El primer análisis clínico del sábado a la madrugada, realizado luego de que una ambulancia lo trasladara al hospital, reveló la lista de sustancias que sorprendieron a su familia.

"El que lo salvó fue su amigo, Tomy", aseguró el padre, Carlos Sedeillán. "Fueron a la fiesta en grupo, pero se separaron. A las 5.30, Tomás Guzmán lo encontró en la carpa del servicio de asistencia y lo ayudó hasta que lo trasladaron. Él nos contó que los chicos salían corriendo de la fiesta y pedían auxilio a los gritos donde estaba la gente a cargo de dar asistencia", contó Carlos en diálogo con La Nación, que publica la noticia en su edición impresa de este lunes.

Los amigos que lo acompañaron aseguran que tomó una pastilla amarilla de la droga conocida como "Superman" que vendían en la fiesta y que, en el lugar, el ambiente era "sofocante" y "asfixiante".

Los amigos también mencionaron que, como es habitual en este tipo de fiestas, el agua que se vendía -de marca Block, sin otra información en la botella- costaba unos 50 pesos y es frecuentemente comercializada por los mismos organizadores.

El grupo también denunció que la droga que se retiene en los controles de seguridad después se vende en la fiesta.

De acuerdo con el parte médico que difundió ayer el Ministerio de Salud porteño, Damián está consciente y estable. Los padres fueron los que le contaron dónde estaba y qué había pasado. Pero tuvieron que mostrarle la tapa de un diario para que pudiera comprender la gravedad de lo que había pasado. "Pensaba que se iba a casa. No se acordaba nada ni entendía por qué estaba internado", contó la madre, Sandra Mendiondo.