Los jóvenes indagados por los investigadores también contaron que en el predio de Costa Salguero estaban "hacinados y con poca ventilación", que "hacía calor" y que "escaseaban las bebidas" a medida que los concurrentes las necesitaban.
Testigos de identidad reservada dijeron a la Justicia que ni bien se ingresaba al complejo de Costa Salguero donde se realizaba la fiesta electrónica, los vendedores de droga recibían a la gente ofreciendo "keta, lsd, éxtasis, cocaína y superman".

Así surge del dictamen fiscal en el que se pidió la detención del presidente de la empresa Dell Producciones, Adrian Conci, a cargo de la organización, y que se basa, entre otros elementos, en dichos de testigos para sostener que había "venta de droga organizada" en el lugar.

Los testigos declararon que al ingresar al lugar, si bien había personal de seguridad, "lo cierto es que no se solicitaba la exhibición del DNI y la revisación era escasa y a medida que el caudal de gente aumentaba, era menor y de forma más superficial".

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"Ni bien se ingresaba los vendedores de drogas recibían a la gente ofreciendo "keta, lsd, éxtasis, cocaína y superman", declararon los testigos quienes contaron que el lugar "además estaba hacinado, con poca ventilación, hacía calor y escaseaban las bebidas a medida que los concurrentes las necesitaban".

Por ello "muchos tuvieron principio de asfixia". "Pero no solo se racionó la venta de bebidas. También, según algunos testigos, la red de agua corriente se cerró a la madrugada".

Para completar el cuadro, "los organizadores fueron indiferentes a las convulsiones de las víctimas. Durante 15 minutos sólo miraron y oyeron los gritos de auxilio de los demás. Cuando llegó el Same en parte era tarde", señaló.

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Dos chicos murieron en Costa Salguero, otros dos en el Hospital Fernández y el restante en el Hospital Rivadavia: Francisco Bertotti (21 años), Nicolás Becerra (25 años), Bruno Boni (21 años), Martín Bazzano (22 años) y Andrés Valdez (23 años). El resto de los intoxicados, fueron derivados con quemaduras internas y cuadros febriles a distintos hospitales porteños.

"Claro, hubo momentos en que la temperatura superó los 42° centígrados", remarcó el fiscal en su dictamen. Y completó: "Es inevitable pensar en Cromañón. Una testigo lo resumió como nadie "era una caja de aluminio".