El disparo afectó ambas piernas a un playero de una estación de servicio sanjuanina. Había ido a la oficina del patrón a buscar cambio y este gatilló una escopeta.
Un empleado de una estación de servicios de la localidad sanjuanina de Rivadavia terminó el domingo pasado internado luego de que su propio patrón le diera un escopetazo en las piernas.

Gonzalo Balmaceda (30), el herido, relató que estaba trabajando y fue hasta la oficina de su jefe a pedir cambio. Al parecer, el patrón limpiaba un arma en ese momento, y cuando el muchacho golpeó la puerta, se asustó y disparó accidentalmente. Tras el incidente, el joven debió ser asistido en 2 hospitales y el agresor, quien cuenta con la documentación del arma, quedó detenido en la Seccional 34ta, informó la Policía.

EL HECHO

El hecho ocurrió a las 23.15 en esa estación situada en avenida Libertador, Marquesado, de la ciudad sanjuanina de Rivadavia. Balmaceda explicó que estaba atendiendo a un cliente y como no tenía cambio, fue a pedirle a su patrón, Alfonso Rodríguez (70). "Él estaba en su oficina, llegué, golpeé la puerta y escuché el estruendo del disparo. De ahí no me acuerdo de nada. Me desperté en el (Hospital) Marcial Quiroga", recordó el herido.

En la Policía dijeron que Rodríguez supuestamente estaba limpiando la escopeta (no precisaron calibre) y además indicaron que Balmaceda fue muy afortunado debido a que el cartucho contenía postas de goma.

Los perdigonazos impactaron en sus cuádriceps y debió ser asistido en primera instancia en el Hospital Marcial Quiroga, para luego ser llevado al Rawson y finalmente quedó internado en un centro privado de salud. "Esto fue un accidente nada más, pero me llevé un susto grande. A mi patrón ya lo han asaltado y tenía la escopeta por seguridad. Ahora tengo que esperar que me operen y me saquen los perdigones", contó el empleado.