El caso Time Warp desató un grave conflicto entre el ministerio de Seguridad, Prefectura y el juzgado a cargo de Sebastián Casanello, que podría terminar en una denuncia de la justicia contra el gobierno de Macri por entorpecimiento de la investigación. El juzgado allanó ayer Prefectura Naval, que quedó bajo la lupa ante supuestas irregularidades en su actuación.
El Ministerio de Seguridad, que encabeza Patricia Bullrich, presentó el lunes, luego del allanamiento a Prefectura (dependencia bajo su órbita) un escrito en el asegura que Gustavo Russo, el secretario del juez Sebastián Casanello a cargo de la causa, le pidió a los jefes de la esa fuerza que "no molesten a los jóvenes" que iban a concurrir a la fiesta de Time Warp, donde este fin de semana murieron cinco chicos por ingerir pastillas.

Fuentes judiciales aseguraron a minutouno.com que esas personas "no hablaron con Gustavo Russo", como figura en el escrito de Bullrich, sino con otro empleado del juzgado que recomendó en forma correcta que se focalizaran en una eventual comercialización de droga.

En el escrito que presenta Bullrich se apunta contra el titular de la Secretaría N° 13, Gustavo Russo, por un diálogo con el prefecto Rubén Eduardo Farrus y el subprefecto Meraldo Verón, del Departamento de Investigaciones de Narcotráfico de dicha fuerza.

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"Gustavo Russo señaló que la tarea debía enfocarse especialmente en una eventual comercialización de estupefacientes, recomendando además no molestar a los chicos que iban a divertirse, agregando que jóvenes que trabajaban en su Juzgado concurrirían al evento", dice el escrito.

La presentación se produjo luego de un allanamiento que el magistrado ordenó a una sede de la Prefectura Naval y de que la fuerza quedara bajo la lupa, porque al comienzo de la investigación había dicho que no había droga en el lugar. De hecho se avisó primero a un juzgado de instrucción y no al fuero federal, como hubiese correspondido.

Fuentes del juzgado dijeron que lo que denuncia el ministerio es falso, explicaron que el personal de Prefectura no habló en ningún momento con el secretario Gustavo Russo, sino con otro empleado, que pidió que se enfocaran en la comercialización.

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En el escrito presentado al juzgado, la Prefectura Naval Argentina deslinda responsabilidad de lo que ocurrió dentro del evento.

La fuerza asumió la responsabilidad por la organización del operativo de seguridad externo al predio en el que se desarrollaba el evento y que abarca el perímetro del mismo y sus adyacencias, "quedando la seguridad interna a cargo de los organizadores del evento, quienes además eran responsables por el desarrollo de las correctas medidas de seguridad en el control de ingreso de elementos prohibidos", establece el escrito.