El Presidente la llamó el último fin de semana. "Nuestra postura fue siempre la misma, que es el respeto al proceso institucional de Brasil. Y creemos que las instituciones están funcionando", afirmó Marcos Peña sobre el juicio político que podría protagonizar la mandataria.
El Gobierno sigue con "preocupación" la crisis política de Brasil y el presidente Mauricio Macri habló "el fin de semana" con su par Dilma Rousseff, quien enfrenta la posibilidad de un juicio político luego de que la Cámara de Diputados aprobara esa alternativa.
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Así lo aseguró este martes el jefe de Gabinete, Marcos Peña, que ratificó que el Gobierno es "respetuoso de la institucionalidad de Brasil", aunque señaló que lo que ocurre por estos días en esa nación "nos llena de preocupación" y la Cancillería va "monitoreando" con las autoridades de ese país el avance de la situación.
En una conferencia de prensa en la Casa Rosada, el funcionario puntualizó que "este fin de semana" Macri se comunicó con Rousseff, sin revelar detalles de lo conversado, y añadió: "Nuestra postura fue siempre la misma, que es el respeto al proceso institucional de Brasil. Y creemos que las instituciones están funcionando".

"Seguimos el tema con mucho interés, porque Brasil es nuestro principal aliado estratégico, vecino y amigo", señaló Peña, quien de todos modos aclaró que "las instituciones están funcionando" en el vecino país, donde la propia Rousseff denunció un "golpe de Estado" contra su persona, en el que mencionó al vicepresidente Michel Temer.
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"Cada uno tendrá su opinión política, pero tenemos un profundo respeto por la independencia y la autonomía del proceso político en Brasil", en donde ahora el Senado debe analizar la acusación de que Rousseff violó normas fiscales, con el presunto objetivo de maquillar el déficit presupuestal.
El domingo, la Cámara de Diputados brasileño aprobó con 367 votos a favor, 137 en contra, siete abstenciones y dos ausente el impeachment y ahoro será el Senado quien decida el futuro de la primera mandataria mujer del país vecino.
La Cámara Alta tiene plazo hasta el 11 de mayo para expedirse y, en caso de aceptar por mayoría simple la recomendación de Diputados, Rousseff quedará suspendida por 180 días.
El vicepresidente Temer, que pasó a la oposición, quedará mientras tanto a cargo del Planalto en tanto se sustancia el juicio que decidirá si la mandataria es considerada culpable y destituida de su cargo.
Para eso, los senadores necesitarán dos tercios.