En su papel de Enzo, el actor lució sus músculos, con una escena de pura complicidad con Nina. Además, durmieron juntos y casi se viene el segundo beso.

En su rol de Enzo, Esteban Lamothe sacó a lucir un cuerpazo en Educando a Nina. Todo pasó en una cabaña en Córdoba, provincia a la él regresó para poder recordar algo de su pasado luego del accidente que lo dejó dos años en coma.

El viaje, sin embargo, no lo hizo solo. Allí estuvo Nina (Griselda Siciliani) en su rol de Mara para acompañarlo en esos pasos, disfrutando de una noche de amor y complicidad en donde sobraron miradas, pero faltaron los besos. Cuando despertaron ella lo fue a saludar afuera y se cruzaron entre risas y agua.

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