Antonia Cossio
Antonia Cossio
En algún momento entre las 15 y las 17, cuando ya pasó la modorra del almuerzo y todavía falta un rato para irse a casa, salta la duda de un escritorio a otro: ¿qué hay para comer?
Así como la vianda es la solución perfecta para comer abundante, sano y barato en el trabajo, preparar una merienda comunitaria podría ser una buena respuesta al antojo de "algo rico" sin gastar mucho, con el beneficio extra de saber qué ingredientes contiene cada preparación.

La mayoría de las recetas de repostería pueden congelarse para ser consumidas como colación individual, pero también existe la opción de hacer una merienda comunitaria donde todos los comensales aporten fondos para comprar los ingredientes y uno se encargue de la preparación.



Recetas utilizadas como referencia:

Bizcochitos de grasa

Magdalenas básicas

Brownie simple

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