Antonia Cossio
Antonia Cossio
Hacer una vaquita para el delivery está muy bien, pero nada le gana a una receta casera a la hora de enfrentar el frío. Una breve guía para principiantes... y no tanto.
Llamar al delivery es tentador para resolver el menú de una comida con amigos, pero las opciones suelen ser bastante limitadas, ya sea por precio o comodidad, y uno siempre termina pidiendo una grande de muzzarella, cinco de carne, una de verdura y dos de jamón y queso.

Algún anfitrión más expeditivo podrá preparar una salsa casera para los fideos o ravioles, o quizás prepare una gran variedad de rellenos para las fajitas, pero para variar un poco y despegarse de las harinas no queda otra que hacer la comida desde cero.

Recetas de referencia:

Ñoquis de sémola

Goulash con spätzle

Lasaña de berenjenas

Minestrone

Albóndigas de pescado, Kneidalaj o chinas

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