Mora De Castro es la primera persona que contrajo Lyme en suelo argentino. La búsqueda errática de un diagnóstico demoró cuatro años el tratamiento. ¿Tiene cura?
En el 2010 Mora De Castro tenía cinco años y el lado izquierdo del rostro apagado. La parálisis había avanzado a paso lento. “Debe ser por el chupete”, supuso Carolina Acevedo, su mamá, al notar los primeros cambios. Cinco meses después Mora casi no podía abrir el ojo izquierdo. Junto a Rodrigo, el papá, la llevaron al pediatra, pero no encontraron los motivos de la parálisis.

Esta historia, que publicó el diario El Día de La Plata en su edición impresa de este viernes, relata que cuatro años después de la aparición de los primeros signos, Carolina y Rodrigo se enteraron que Mora tiene neuroborreliosis del nervio facial; que se la causó la bacteria Borrelia burgdorferi; y que esa bacteria ingresó al organismo por la picadura de una garrapata del género Ixodes. El caso de su hija es raro, porque hasta el momento nadie había contraído en suelo argentino la Enfermedad de Lyme.
Embed
Hace poco Thalía volvió a ser noticia porque tendrá que lidiar nuevamente con la Enfermedad de Lyme, que contrajo en el 2008 y creía haber superado. El año pasado, la cantante pop Avril Lavigne contó entre lágrimas que ella también la padecía.
En abril de 2010 Carolina vio sangre seca en la oreja izquierda de su hija. Hurgó y encontró una garrapata negra, chiquita, “se la saqué y la tiré”, recuerda y se lamenta –ahora que sabe- por no haberla guardado. Desde la picadura hasta la aparición de los primeros síntomas transcurrieron dos meses. Luego comenzó la pesadilla: un cuadro gripal fuerte, otitis a repetición, caída del cabello en la zona izquierda, fatiga –mucha-, y un dolor en las rodillas que casi no la dejaba caminar.
Embed
Aunque no lo sabían, Mora atravesaba la primera de las tres etapas de la enfermedad: la aguda. Es el mejor momento para empezar el tratamiento antibiótico y evitar las secuelas, pero los signos y síntomas son tan inespecíficos que es difícil reconocerla. Una señal clara de que puede ser Lyme es el eritema migratorio que deja la garrapata al picar: una mancha roja que aparece durante el primer mes y que puede medir cinco centímetros. En el caso de esta niña platense, nadie vio la marca.
Para noviembre de ese año, los primeros síntomas desaparecieron pero quedaron la parálisis y el dolor en las rodillas. Comenzaba la etapa dos, crónica, puede tardar meses y hasta años en manifestarse. La Borrelia se disemina por el cuerpo afectando los nervios, las articulaciones y hasta el corazón.
La enfermedad de Lyme, en su etapa tres, es compleja. La bacteria se disemina por diferentes órganos y llega al sistema nervioso central. Los síntomas pueden tardar años en aparecer y van desde debilidad muscular y dificultades en el habla hasta problemas cognitivos. A Marisol, una fotógrafa marplatense, le afectó el sistema nervioso autónomo y no puede mantenerse en pie porque se marea y le da taquicardia. Hoy, con el diagnóstico en la mano, no consigue un médico que le brinde tratamiento.
Las doctoras que atienden a Mora diagnosticaron que está en la etapa 2. Desde que tiene el diagnóstico la atiende también la infectóloga Analía Vélez, del Hospital Zonal Especializado Noel Sbarra. Toma Doxiciclina todos los días para frenar el avance de la bacteria y reducirla hasta que desaparezca. Esto puede llevar meses, años o una vida. Junto a las dosis diarias de vitaminas y magnesio para fortificar los nervios, los cambios fueron inmediatos.