Cuando Nacho perdió su diente de leche en el patio del colegio, lo invadió el pánico. Sabía que sin la pieza no recibiría su premio, pero la creatividad de una docente le dio un final feliz a su historia.
La historia le sacó una sonrisa a cada una de las personas que la compartieron por las redes sociales. Es la historia de Ignacio, un nene de 6 años, y la vicedirectora de la Escuela N° 150 Cristóbal Colón, quien decidió enviarle un comunicado al famoso Ratón Pérez.

Todo comenzó cuando Ignacio, que está en primer grado, perdió un diente de leche en el patio de la escuela y se mostró preocupado porque no tendría la muestra para entregarle al famoso roedor que a cambio del diente le dejaría dinero bajo la almohada.

Afligido, el nene le contó a la vicedirectora María Beatriz Jouve lo que había ocurrido. Entonces, ella decidió escribirle en su cuaderno de comunicados un certificado para que el Ratón Pérez tenga en cuenta:

"Dejo constancia que el niño Ignacio Gabrielli ha perdido su diente en esta institución educativa. El mismo estaba muy flojo, por lo que probablemente se ha caído entre las baldosas del patio. Se extiende el presente certificado para ser entregado al Ratón Pérez. Aprovecho la ocasión para manifestar que el niño Ignacio es un buen niño y nunca dice mentiras", decía la carta con la firma la vicedirectora y con el sello de la escuela, que sirvió como comprobante para el conocido ratón, que ya pagó lo que le correspondía.

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"Estaba a punto de entrar en el salón. Sentí que tenía como una basurita. Escupí y lo perdí", explica. Está feliz porque el Ratón Pérez aceptó los motivos de la carta y le dejó 400 pesos.

Con parte del dinero compró un muñeco Transformer y un videojuego portátil. "Todavía me quedan 300", precisa. "El tiene un bolso con plata", explica. A fuerza de perder dientes se ha convertido en un especialista sobre la operatoria del ratón.

Madre de dos hijos, de 13 y 24 años, la vicedirectora cuenta que la historia no es un invento suyo, sino que apeló "a un viejo recurso". "Me preocupé porque fuera una carta formal. Por eso el estilo y los sellos. La metí adentro de un sobre que decía 'Señor Ratón Pérez'. Y después de que lo publicó la mamá en Facebook se armó una cosa de locos.