Daniel Lagostena declaró durante siete horas ante el fiscal Gerardo Loureiro donde sostuvo su inocencia. No pudo rebatir las "contundentes" pruebas que hay en su contra, pero la ausencia del cuerpo de la joven y cómo la mataron podría dejar en libertad al acusado.
Daniel Lagostena se declaró inocente del crimen de su pareja de Érica Soriano quien permanece desaparecida desde agosto de 2010 en el partido bonaerense de Lanús, al ser indagado durante casi siete horas por el fiscal de la causa y seguirá detenido.

Sin embargo, como no se encontró el cuerpo, ni se tiene noción de dónde y cómo fue que la mataron, en caso de que ese sea el final de Soriano, los jueces probablemente vuelvan a dejar en libertad a Lagostena tal como ya lo hicieron en una oportunidad anterior.

Embed
Por su parte, el abogado de la familia Soriano, Marcelo Mazzeo, afirmó que está convencido de que Lagostena "la mató y la hizo desaparecer" hace casi seis años a Érica y que espera que en los próximos días la Justicia le dicten la prisión preventiva.

Según el fiscal, durante su declaración no logró rebatir las pruebas que hay en su contra y es por eso que ahora tendrá que evacuar las citas que declaró en la indagatoria para verificar si estaba diciendo la verdad en sus respuestas.

Lagostena quedó detenido el domingo en su casa del partido bonaerense de Lanús, donde residía junto a su pareja.

Embed
Durante la extensa indagatoria, Lagostena se declaró inocente e hizo su descargo ante cada una de las nuevas evidencias que le formularon en su contra, dijeron los informantes.

Al concluir la declaración, el imputado volvió a quedar alojado en la alcaidía de Avellaneda, dependiente del Departamento Judicial Lomas de Zamora.

Según el juez, el 20 de agosto de 2010, la pareja regresaba del ginecólogo a su domicilio en Lanús donde "ya se encontraba una persona no identificada al día de la fecha, quien utiliza el teléfono de linea, realizando una llamada en el horario de 22.01" y "este dato objetivo incorpora un elemento valioso en el análisis integral de la prueba, otra persona en la escena de la desaparición".

Los investigadores judiciales determinaron que a las 22.13 Érica recibió el llamado de una amiga a la que le dijo que estaba yendo con su pareja hacia su casa en auto, y éste fue el último contacto que se tuvo de la mujer con su entorno social.