El supuesto dealer Lautaro Crespo negó este martes haber vendido droga en la fiesta Time Warp en Costa Salguero en la que fallecieron cinco personas aunque admitió que tenía seis pastillas que había llevado de afuera y que una vez dentro del complejo compró dos más.
Según fuentes judiciales, Crespo dijo que había ido al evento para ver a su DJ favorito y tomar Éxtasis con sus amigos y que se podía comprar en el complejo con facilidad.

Al ampliar su declaración indagatoria ante el juez Sebastián Casanello, el presunto dealer aseguró que tenía seis pastillas que había llevado de afuera -dos Bob Esponja, dos Fantasmita, y dos Lacoste- y que una vez dentro del complejo compró dos más.

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Sobre los controles, dijo que lo revisaron, pero que no le vieron las drogas. "Cuando llegamos al cacheo me palparon y me revisaron, pasó mucha gente adelante mío pero no la revisaron", explicó.

Había muchas personas que adentro de la fiesta le ofrecían pastillas, a 200 pesos cada una, el doble de lo que él las había pagado afuera. También contó que el precio del agua iba subiendo al promediar la fiesta, y que al finalizar la misma ya se vendía a 150 pesos la botellita.


Sobre las drogas encontradas en su casa, dijo que las había comprado "para consumo personal" y no quiso dar nombres de quienes le vendieron las pastillas.

En la causa están detenidos Crespo, otros dos supuestos dealers extranjeros, el titular de la empresa Dell Producciones organizadora del evento, Adrián Conci, Maximiliano Avila, apoderado de la firma, y Carlos Garat, responsable del plan de evacuación del evento.