En dúplex con C5N y Radio 10, Matías Morla consideró que las responsabilidades de la trágica Time Warp "recaen sobre privados". Y enfatizó: "Víctor está preso por ser abogado. Él no organizó el evento, es descabellada la detención".
Matias Morla, amigo y socio del abogado Víctor Stinfale salió a defenderlo este martes en declaraciones a los medios en el marco de su detención por la fiesta Time Warp. Apuntó contra los funcionarios porteños al resaltar que las responsabilidades por el trágico evento "recaen sobre privados".

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"¿A ustedes les parece que van a contratar a 23 prefectos para vender droga adentro de la fiesta? Esto es un engañapichanga, esto es detener al mensajero", sostuvo Morla, quien aseguró que "la organización del evento son empresarios de bien".
Asimismo, opinó que "hay animosidad judicial para detener gente". En cuanto a su socio, afirmó que "lo que ayer hizo Víctor fue presentarse antes de que se pidiera la detención", por lo que se preguntó: "¿De que peligro de fuga hablan?".
"¿Por qué no meten presos a los prefectos que estaban adentro y liberaron la zona? Ellos tienen que estar detenidos. Victor está preso por ser abogado", enfatizó y agregó: "Él no organizó el evento, es descabellada la detención".
También lanzó: "Si vamos a ordenar una detención, que sea al ministro de Seguridad, jefe Prefectura, jefe de Gobierno. Vamos para arriba". "Stinfale va a salir cuando Casanello lo disponga. Ojo con los testigos de identidad reservada, porque terminan mintiendo", advirtió y consideró que desde la "agencia gubernamental tiene que haber un control de planos, es evidente que recaen sobre privados, cualquiera se da cuenta que hay la misma responsabilidad".
"Stinfale sobre la organización no tiene nada que ver, no están atacando a los funcionarios públicos porque alguien esta evitando eso por eso no se explica. Es mentira que aumentaban el precio de la botella del agua", insistió.
Stinfale quedó detenido este martes en la causa en la que se investiga la muerte de cinco jóvenes en la fiesta Time Warp. Es copropietario de la empresa que comercializó las bebidas en el evento, Energy Group, y tiene una trayectoria jurídica polémica.