Una mujer de 46 años fue detenida en la localidad bonaerense de Lincoln acusada de asesinar a su esposo de 73, luego de que intentara convencer a los investigadores que la víctima falleció durante un robo. Habían contraído matrimonio un año atrás.
Florencio Bearzotti era jubilado y tenía 73 años. Apareció muerto en su casa con 15 puñaladas. A pesar desde que en un primer momento se intentó instalar el móvil del robo, los investigadores detuvieron a una mujer de 46 años con la que se había casado en secreto hace un año atrás.

Lincoln.flv
El brutal crimen se descubrió el domingo al mediodía. Fue la detenida, de 46 años, quien salió a los gritos de la vivienda de Almirante Brown al 100 porque había encontrado el cuerpo del jubilado a metros de la puerta de calle de la casa.

Según fuentes policiales, la vivienda del jubilado estaba desordenada y los cajones del placard habían sido revueltos. Por eso, en un principio se creyó que se trataba de un robo.

Sin embargo, el testimonio de la mujer hizo sospechar a los investigadores. Dijo que a la hora del crimen estaba en otro lugar pero luego se comprobó que no era cierto.

Ante esa situación, la esposa del hombre fue aprehendida como sospechosa de haber participado en el homicidio, aunque los investigadores procuraban determinar si hubo otras personas que también cometieron el ataque. Un hombre vinculado a la mujer estaría también demorado.

Una fuente del caso reveló que el año pasado la pareja se casó con el objetivo de que la mujer cobrara una pensión como viuda en caso que Bearzotti falleciera.

En la comisaría local se instruyeron actuaciones por "homicidio" y tomó intervención el fiscal Angel Quidiello, titular de la UFI 7.