La Sedronar participó de la reunión Comisión Nacional de Coordinación para el Control del Tabaco, donde se destacó que el aumento al impuesto del tabaco tiene por objetivo reducir la demanda de cigarrillos.
La Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar) participó de la reciente reunión Comisión Nacional de Coordinación para el Control del Tabaco, donde se destacó que el aumento al impuesto del tabaco, que implementó el Gobierno nacional, tiene por objetivo reducir la demanda de cigarrillos.
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"Estas reuniones resultan ser un espacio de articulación e intercambio entre los diferentes actores que tenemos un rol central a la hora de generar acciones para abordar las consecuencias del tabaquismo", explicó el subsecretario de la SEDRONAR, Roberto Canay, quien aseguró que esta iniciativa es alentada por el Convenio Marco para el Control del Tabaco de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
"Las medidas recientemente tomadas por el Poder Ejecutivo –continuó Canay– van en dirección con los avances que a nivel mundial se están realizando en esta compleja temática, ya que apuntan no solo a disminuir el consumo de tabaco sino también evitan en mayor proporción el inicio de los jóvenes en el hábito de fumar".
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Las políticas referidas a la regulación de la oferta y demanda de tabaco han tenido efectos positivos, siempre que contemplaron la complejidad del problema y se adoptaron medidas integrales, o sea medidas equilibradas entre el control, las restricciones y la prevención.
Con este enfoque, en los últimos años, se registró una importante disminución en la proporción de población fumadora en nuestro país, especialmente en la población adolescente. Según el Observatorio Argentino de Drogas (OAD), el porcentaje de estudiantes que había fumado tabaco al menos una vez disminuyó entre el 2009 y el 2014 del 44 al 36 por ciento. En cuanto al consumo actual, en el año 2009 un 20 por ciento de los estudiantes secundarios fumaba, mientras que en el 2014 la proporción descendió a un 15 por ciento. Esto implica una disminución del 25por ciento en la proporción de fumadores en solo cinco años.