Un aluvión de pedidos de examen de ADN tiene colapsado a los médicos que se disponen a encontrar a los verdaderos beneficiarios de la fortuna del cantante.
La muerte de Prince dejó azorados a sus familiares y fanáticos por igual el 21 de abril pasado, pero aún más sorpresa provocó el hecho de que no existe un testamento para repartir su fortuna, que rondaría los 300 millones de dólares.

Para mantener la transparencia del reparto, los representantes del banco Bremer Trust encargados de ejecutar la herencia de Prince contrataron al laboratorio genético Servicios Genealógicos Morse de Daytona, Florida, informó el sitio inglés Daily Mail.

Un médico de la entidad confirmó esta semana que ya llegaron entre 600 y 700 pedidos de ADN de personas que aseguran estar emparentadas con el cantante de "Purple Rain".

"Las explicaciones van desde 'vivíamos en el mismo área así que debemos ser parientes' hasta 'tenemos fotos suyas en nuestras reuniones familiares'", señaló Harvey Morse, jefe de la operación.

Como Prince era divorciado y no tenía hijos, su dinero será repartido entre su hermana, Tyka Nelson, y sus medios hermanos: Sharon, Norrine y John Nelson, Omarr Baker y Alfred Jackson. Además, la nieta adolescente de un medio hermano ya fallecido de Prince también podría cobrar una parte de su herencia.

Prince Rogers Nelson, de 57 años, falleció en su mansión de Minneapolis, Minnesota, el 21 de abril pasado. Los forenses determinaron que el cantante había sufrido una sobredosis de opiáceos, pero no se conocen mayores detalles de su muerte.