La creación de internet fue uno de los grandes inventos del siglo pasado y generó la posibilidad de que personas con solo una conexión pudiesen acceder a conocimientos que antes eran imposible además de la posibilidad de comunicación instantánea entre personas que pueden estar a millones de kilómetros de distancia. Sea como sea, también generó dependencia y, según muchas investigaciones y expertos de todo el mundo, algunos usuarios llegan a tener adicciones.
Laura Jurkowski, psicóloga y fundadora del centro de tratamiento para adicciones a internet reConectarse, habló al respecto con minutouno.com, y explicó que es clave discriminar una adicción, que se trata de una similar a la que una persona puede tener ante una droga, y la conducta problemática.

"En una adicción los parámetros para tener en cuentas son los mismos que cualquier otra adicción", explica. "Hay algunas personas que tienen conductas problemáticas como un uso muy intensivo y que incluso puede llegar a traerle otro tipo de problemas. Otras personas tienen directamente una adicción, que es mucho más severo", agrega.

La persona adicta a través de un comportamiento compulsivo comienza a estar permanentemente conectado y "empieza a buscar una manera de gratificación o satisfacción que por otro lado no puede conseguir". "Es una manera de escaparse y evadir otros problemas", comenta la psicóloga de reConectarte.

Los síntomas:

  • La necesidad de estar cada vez más tiempo conectado.
  • Abstinencia y se irrita cuando no puede estar online.
  • Interfiere en otras áreas de su vida cotidiana (trabajo, estudio, familia, pareja, amigos).
  • Interfiere en la atención, concentración y genera problemas de saludo (sueño, dolores de cabeza o musculares).
  • Se despiertan en la mitad de la noche y agarran el celular.
  • No se pueden levantar al día siguiente y tienen que faltar al trabajo o van y no están con sus sentidos alerta.

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La adicción puede variar. Algunos usuarios pueden ser adictos a los juegos online mientras que otros a las redes sociales.

¿Cómo se puede solucionar?

"El primer punto es que el paciente se de cuenta que es un problema. Que registre que los inconvenientes que está teniendo están vinculado con esto. Después debe dedicarse a reorganizar su vida y dedicarle solamente un tiempo al uso de internet y buscar otras actividades alternativas. Tratar de ver cuál es la función que de alguna manera está teniendo el uso compulsivo. De qué se está escapando. A partir de ahí buscar maneras más saludables de manera esto que le está pasando", explicó la experta.

"Cuando la persona por sí misma no se da cuenta del problema muchas veces llegan a la consulta de maneras diferentes: traídos por un familiar. Es el ejemplo de los padres de un joven adicto al juego online que no estudian, no trabajan, casi no tienen vida social fuera de las relaciones virtuales y los traen sus padres", agrega.

Eso sí, hay que tener en cuenta que éstos se tratan de casos extremos: "Cuando alguien lee esto y ve que está lejos lo tranquiliza. Pueden ser personas que no dejaron el colegio o que duermen de noche pero que están todo el día conectados. No significa que no tengan que buscar otras actividades alternativas y que estar conectado no sea lo único que hacen", asegura.