En el cuartel de bomberos donde está instalda nadie entiende como todavía no se quemó.
Más duradera que cualquier otra, hay una bombita de luz que no se apaga hace 110 años. En medio de un cuartel de bomberos número 6 de Livermore en California, Estados Unidos fue instalada en 1901 y ya se volvió famosa.

Así acaba de cumplir sus primeros 110 años y aunque su potencia es de 60 watts, hoy apenas supera los 4. Sin embargo, sigue brillando.

La pregunta que todos se hacen es “¿Cómo?” Científicos aún no comprenden cómo la bombita aguantó 110 años sin quemarse ni romperse.

La “bombita centenaria” como figura en el libro Guiness de los récords, fue fabricada por Shelby Electric Company en 1890. Como no se sabe su fecha exacta de manufactura se festeja todos los 18 un mes más de supervivencia.

Con fama mundial, la bombita cuenta con su propia página web y webcam. Debora Katz, físico de la Academia Naval de Estados Unidos, se ha dedico al estudio del artefacto.

“La bombilta de Livermore se diferencia de dos formas de una bombita incandescente contemporánea. En primer lugar, su filamento es unas ocho veces más grueso que el de una actual. Y en segundo lugar, ese filamento, posiblemente hecho de carbono, es semiconductor”, le explicó Katz a ABC.

Pero no se trataría de la única. La bombita de Livermore tiene un competidor en Forth Worth, en Texas que está encendida desde 1912.