Bekoji es un pequeño pueblo al Este de África que suma más medallas de oro olímpicas que varios de los principales países del mundo. Y sus habitantes tienen una costumbre poco común para un deportista.


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En total fueron 11 los campeones olímpicos que entregó este recóndito pueblo de Etiopía desde los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. Además, fue la cuna de 26 campeones mundiales y de 10 récords mundiales.

Según explican los expertos, esto es posible gracias a la genética y a un entrenamiento mucho más intenso que el común de los corredores, aunque también dicen que todo tiene que ver con un "secreto" en su alimentación: la cebada.

El entrenamiento diario de los atletas de Bekoji incluye un recorrido de 48 kilómetros, superando a lo que corre un maratonista promedio, 20 km/h. Para poder cumplir con esta rigurosa rutina, su dieta se basa en cebada, cereal que les brinda el combustible necesario para seguir corriendo. En palabras del entrenador Sentayehu Eshetu, uno de los secretos más importantes de los habitantes de este pueblo es que "comen y beben cebada".

Este alimento les aporta fuerza y energía y es rico en nutrientes esenciales. La mayor parte de sus comidas se hacen con cebada y los atletas la incorporan en su dieta diaria como el Kinch (torta local), el Injera (pan etíope), o el Genfo (plato típico etíope). El Besso, el preferido del entrenador, es un batido preparado con cebada que aporta una gran cantidad de energía para antes y después del entrenamiento.

"La cebada es rica en aminoácidos esenciales, los cuales deben ser incorporados a la alimentación ya que el organismo no puede fabricarlos. Dichos nutrientes contribuyen a la construcción de proteínas, que participan en la formación de los diferentes tejidos orgánicos y también en la transformación de las distintas fuentes de energía", comenta Cristina Maceira, Licenciada en Nutrición de Nutrar.

Los atletas, además, festejan sus victorias con cebada, dado que es uno de los principales ingredientes naturales de la cerveza. Por eso, pese a ser deportistas de elite, celebran cada uno de sus logros bebiendo en grandes cantidades.