Un hombre de Gran Bretaña tendrá que subsistir como pueda después de que el gobierno municipal le suspendiera una pensión que cobraba por su incapacidad para trabajar.
Un hombre de York Sur, en el Reino Unido, denunció públicamente a las autoridades municipales después de que le suspendieran la pensión que percibía por incapacidad para trabajar. Todavía recibirá una para garantizar su independencia, pero no es suficiente.

Kenny Bailey, de 50 años, sufrió un ataque neurológico en 2014 que lo dejó con medio cuerpo paralizado y la mitad de su cráneo. "Pero como todavía tengo el lado derecho de mi cerebro los funcionarios dijeron que puedo trabajar", reveló el hombre al sitio The Sun.

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Hasta ahora, Bailey percibía 78 libras por el Seguro de Desempleo por Discapacidad además de otras 117 libras como subsidio para garantizar su independencia personal. "El dinero es utilizado para pagar mis cuentas y comprar mi comida", explicó el hombre, quien reside en Barnsley, York Sur.

"Estoy esperando a que me operen de nuevo para que me pongan una placa de titanio que espero que me haga ver más normal. Odio como me veo, me siento cohibido. Siento que la gente me mira fijo. No me sentiría bien si volviera a trabajar porque no puedo usar mi lado izquierdo", argumentó Bailey.