El director de "Luna de Avellaneda" elogió que el Gobierno anunciara que los clubes de barrio tendrán una tarifa social en los servicios. En la tarde de ayer, el cineasta había protegido su cuenta de Twitter luego de que minutouno.com revelara la situación de Juventud Unida de Llavallol, institución que inspiró la película.
"Con la noticia de la aplicación de la tarifa social dejarán de interesarle los clubes a los que ayer se rasgaban las vestiduras", publicó en su cuenta de Twitter Juan José Campanella después de que minutouno.com publicara la crisis que vive el club en el que se inspiró la película "Luna de Avellaneda".

En las últimas horas, el cineasta había protegido su cuenta en la red social debido a la cantidad de gente que lo increpaba por no colaborar o difundir la situación del club que retrata el famoso film. Después de que el Gobierno anunciara la tarifa social para los clubes de barrio, Campanella volvió a poner de forma pública su perfil.

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En declaraciones televisivas, el director de "Luna de Avellaneda" habló sobre la crisis que atraviesan hoy los clubes de barrio debido a la suba en los últimos servicios. "Creo que tendrían que tener un régimen especial de tarifas sociales", dijo el cineasta y agregó: "Se trata de lugares sin fines de lucro,del laburo de gente que contiene a la juventud, donde pueden estar seguros".

Sobre la similitud de la trama de la película con la situación en la que actualmente se encuentra el club, Campanella aseguró que "no fue predictiva. Más que un lugar donde se filmó, fue el lugar que la inspiró. Se intentó mostrar la realidad de aquel momento donde también estuvo a punto de cerrar", explicó el reconocido cineasta.

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En ese sentido, vio con buenos ojos que "se ponga la lupa en los clubes". "Hay que tener en cuenta el rol social que tienen, podría ser bastante rápido de solucionar con la tarifa social", agregó.

minutouno.com publicó la situación actual que está viviendo Juventud Unida de Llavallol, club en crisis por los últimos aumentos a los servicios. Sus 200 socios se unieron para ganarle la pulseada a las abultadas cifras en las boletas pero el riesgo es alto: "Esperemos no tener que cerrar", advirtieron sus directivos.