La actriz interpreta a la esposa del maquiavélico Frank Underwood, el personaje de Kevin Spacey, y decidió que era hora de recibir un salario igual al de su contraparte masculina.
Robin Wright negoció un salario equiparado con el de Kevin Spacey, su co protagonista en la serie de Netflix House of Cards, como lo haría cualquier política de raza: con firmeza, datos concretos y un as bajo la manga.

"Yo dije: 'Quiero que me paguen igual que a Kevin'. Era el paradigma perfecto", explicó el martes pasado Wright, de 50 años, durante un evento en la Fundación Rockefeller de Nueva York, informó el sitio The Huffington Post.

Wright le da vida a Claire Unerwood, la calculadora primera dama del siempre maquiavélico presidente Frank Underwood, interpretado por Spacey, de 56. Además, la actriz es productora de la serie y ha dirigido algunos episodios.

"Hay muy pocas películas o series de televisión donde el protagonista masculino, el patriarca, y la matriarca son iguales. Y en 'House of cards' lo son. Vi las estadísticas y Claire Underwood fue más popular que Frank durante algún tiempo. Así que capitalicé eso", explicó la rubia.

"Les dije: 'O me pagan [igual que a Spacey] o hago esto público. Y me pagaron", señaló con una sonrisa angelical.