En el establecimiento de Neuquén se educan a 800 jóvenes y adultos de sectores vulnerables de la ciudad. El director de la escuela contó a Radio 10 qué hicieron para lograr pagar las boletas con aumentos del 1.400 por ciento.
El aumento de las tarifas se convirtió en una de las preocupaciones principales para los argentinos y especialmente cuando insumos básicos como el gas natural se vuelven imprescindibles para el funcionamiento, en este caso, de una escuela.
En este contexto, las autoridades del Colegio San José Obrero estaban expectantes ante la llegada de las boletas. En este establecimiento, donde se educan a diario 800 jóvenes y adultos de sectores vulnerables de la ciudad de Neuquén, recibieron la boleta de gas con cifras realmente alarmantes, informó lmneuquen.com.
Juan Espinoza, director de la escuela, explicó a Radio 10: "Hacen rifas, locros... la escuela nuestra tiene proyectos sociales. Nuestros chicos de 4º y 5º año acaban de venir de 10 días de una escuela Mapuche, a la que fueron a enseñar oficios. A pesar de su pobreza, entregan lo que saben hacer, que es justamente lo que aprenden en la escuela".
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Espinoza afirmó los gastos de gas pasaron de los 400 pesos que venían pagando últimamente a los 6110 pesos, mientras que la factura de luz, que era de 7000 pesos, ahora cuesta 16.000 pesos.
Ante la falta de ayuda para pagar estas cuentas con 1400 por ciento de aumento, la institución decidió recurrir a la organización de rifas y bingos para no endeudarse. "Tenemos mucho consumo, sobre todo por los talleres", indicó Espinoza en diálogo con ese sitio web.
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Como recibe a jóvenes y adultos de bajos recursos, el colegio no cobra cuotas muy altas, pero sí se financia gracias a la producción que realizan los estudiantes en los talleres.
Los alumnos fabrican muebles, hacen trabajos en hierro y bobinan motores en el establecimiento pero por la situación económica actual, bajaron mucho los pedidos y ya no ingresa tanto dinero como para pagar las cuentas.
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"Nos acercamos a Camuzzi a pedir que nos hagan un descuento teniendo en cuenta la función social que cumple el colegio, pero nos dijeron que teníamos que pagar la factura completa", explicó el director.
Por eso quedaron a la espera de la respuesta del Consejo Provincial de Educación (CPE) para recibir un subsidio, ya que el colegio fue reconocido por la Fundación Ashoka como una de las cuatro escuelas transformadoras del país.