Los alrededores de Plaza de Mayo fueron vallados por los agentes de Gendarmería y policías de la Federal y Metropolitana. El objetivo es impedir cualquier tipo de protesta ante la llegada del Presidente a la Catedral para el oficio religioso.
En el marco de los festejos por un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, la Plaza de Mayo permanecía cerrada al público para impedir que se realicen protestas antes de Tedéum del que participará el presidente Mauricio Macri en la Catedral metropolitana.

Desde temprano, el paseo público fue vallado totalmente y había una importante presencia de agentes de la Gendarmería y de las policías Federal y Metropolitana.

Dentro de la plaza sólo había alumnos de escuelas que concurrieron al izamiento de la bandera, con la presencia del jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, para totalizar allí unas 200 personas. La gente que pretendía acceder para observar los festejos no podía hacerlo.

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"Es importante que el Presidente esté bien cuidado, estamos atentos al cuidado. Queremos paz, no queremos más violencia", justificó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al llegar al lugar.

La funcionaria sostuvo que "hay quienes quieren acampar en vez de festejar todos juntos", en referencia a un grupo de cooperativistas que permanecía en la avenida Roque Sáenz Peña (Diagonal Norte), a metros de la calle Florida.

"Va a estar cerrado (el acceso a la Plaza de Mayo) porque hay muchos grupos que quieren impedir el Tedéum", previsto para las 11, expresó Bullrich.