Se trata de Micaela Polivoy, la única mujer entre los intoxicados por drogas de diseño en la fiesta electrónica de Costa Salguero, que dejó un saldo de cinco jóvenes muertos. "Quiero volver a tener una vida normal", dijo.
"Tenemos que cuidarnos entre nosotros porque a los demás no les importamos, sólo somos un negocio y eso debería terminar", sostiene Micaela, en la primera entrevista que da luego de haber estado en coma farmacológico y con asistencia respiratoria mecánica en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Fernández, durante más de una semana.

De la madrugada del 16 de abril en Costa Salguero, recuerda que "una chica de Bahía Blanca me encontró tirada y me ayudó. Ella llamó a la ambulancia", cuenta y deja saber: "Después tuve la oportunidad de agradecerle por contenerme y no abandonarme. Le debo la posibilidad de haberme salvado".

De la fiesta electrónica, solo se acuerda partes, afirma que en el ingreso no le pidieron mostrar el documento ni la revisaron, y que adentro había mucha gente y nada de ventilación. A pesar de esto, "no pensé que algo así me podía pasar", admite, y si bien no quiere hablar de lo que tomó, rescata: "No hay que confiar tanto".

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Fue en el Fernández que la joven de 20 años se enteró de lo que había pasado, que habían fallecido cinco jóvenes (Nicolás Becerra, Francisco Bertotti, Bruno Boni, Martín Bazzano y Andrés Valdez) y que otros estaban internados como ella (Leandro Espinosa y Nicolás Laitán, en el mismo centro de salud; Nicolás Laitán, primero en el Argerich y luego en el Británico; y Damián Sedeillán, en el Rivadavia).

En la entrevista que este jueves publica el diario Clarín, quiso mencionar también "a los que no me conocen y rezaron por mí, pidieron por mi salud, me acompañaron y se preocuparon les digo gracias. También a los médicos que me atendieron primero en el Fernández y después en el Cemic, a las enfermeras y a los que donaron sangre".

Como enseñanza, dice que "hay que salir en grupos con amigos y no solos"."Mis días los paso en casa, descansando. Ya empecé la rehabilitación muscular. De vez en cuando, me vienen a visitar amigos y familiares", resume y afirma que lo único que quiere es "volver a tener una vida normal".