La guerra interna dentro del organismo no cesa y las denuncias cruzadas se siguen acumulando. Ahora surgieron pruebas que demuestran que al empresario santacruceño imputado por lavado lo favoreció el denunciante Jaime Mecikovsky.
La guerra interna en la AFIP no cesa. Una denuncia por falso testimonio derivó en un pedido para que la Justicia investigue cómo fue la maniobra integral de encubrimiento a Lázaro Báez que es investigada por el juez Sebastián Casanello dentro de la causa por lavado que instruye.

Pero los protagonistas se invirtieron: el ex director general de Aduanas Carlos Sánchez aportó pruebas de que, en 2005, quien en realidad favoreció al empresario -hoy detenido por blanqueo de activos- fue Jaime Mecikovsky, el subdirector nacional de Operaciones Impositivas del Interior, el mismo que había declarado como testigo y apuntado hacia el núcleo de la gestión de Ricardo Echegaray por el encubrimiento.

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