Se trata de la española Mariana González quien reclama a Francia el esperma congelado de su difunto marido que murió de cáncer en 2015. El Consejo de Estado francés está considerando la petición de la mujer.

El Consejo de Estado, máxima instancia administrativa francesa, se pronunciará sobre el recurso de una mujer española que solicitó autorización judicial para someterse a una inseminación artificial con el esperma congelado que se conserva en Francia de su marido, fallecido el año pasado.

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Según publicó el diario español El Mundo, el órgano supremo de contenciosos administrativos recibió este viernes el informe favorable de la experta Aurélie Bretonneau, que recomendó un dictamen en favor de que se permita el embarazo asistido de Mariana Gónzalez Gómez, de 31 años y nacionalidad española.

Gónzalez Gómez, residente en España y solicita a Francia que permita el envío del semen de su esposo fallecido, congelado y almacenado en París.

En Francia, la concepción post mortem está prohibida, pero en España es legal hasta un año después del fallecimiento si existe consentimiento expreso previo del difunto.

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La recomendación del experto interno del Consejo de Estado no es vinculante, pero en sus decisiones se suele respetar su opinión.

El rocambolesco caso arrancó hace poco menos de un año, cuando Nicola Turri, el esposo de González Gómez, falleció con 30 años a causa de una leucemia, el 9 de julio de 2015.

El deceso se produjo una hora antes de la cita que tenía su mujer para hacerse inseminar en París, donde residía entonces la pareja, con esperma criogenizado en 2013, es decir, antes de que Turri se sometiera a un tratamiento de quimioterapia que podía dejarla estéril.

El proceso administrativo debía concluir con el consentimiento del padre ante un escribano, pero su muerte abortó los planes.

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Su marido, sin embargo, había dejado por escrito cuáles eran sus deseos en caso de fallecer, en un testamento redactado dos meses antes, cuando aún pensaba que tenía opciones de superar la enfermedad.

Según unos extractos de ese texto publicados por el diario frances Le Monde, decía: "Antes de no poder escribir más, quiero dar indicaciones sobre la única cosa que me importa actualmente en mi vida y desde la inestabilidad de mi futuro, las muestras (de esperma). Querría que Mariana pueda hacer el uso que quiera de ellas si (...) esta leucemia es letal para mí".

Tras su rechazo por un tribunal administrativo, el recurso ante el Consejo de Estado de Francia es la última instancia a la que puede apelar la viuda en Francia.

Si ese órgano falla en su contra, siempre podrá dirigirse al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, pero con la fecha límite del próximo 10 de julio en el calendario, cuando expira el año.