Catorce ex jefes militares y de inteligencia argentinos y uno uruguayo fueron condenados hoy a penas de entre 25 y 8 años de prisión por más de un centenar de privaciones ilegítimas de la libertad y otros delitos de lesa humanidad cometidos hace cuatro décadas.
Dos de las mayores condenas recayeron sobre el entonces jefe de la guarnición militar de Campo de Mayo, Santiago Omar Riveros, a 25 años y el último dictador y entonces jefe de Institutos Militares, Reynado Bignone, a 20 años.

Tambien fueron condenados a 25 años el ex agente de la SIDE, Miguel Angel Furci y el uruguayo Cordero Piacentini por su papel en el centro clandestino de detención conocido como Automotores Orletti, epicentro de la persecución a uruguayos en la Argentina ejecutada por represores de los dos países rioplatenses.

El fallo unánime fue leído al cabo de tres años y dos meses de audiencias por el presidente de TOF 1, Oscar Ricardo Amirante acompañado por sus colegas Adrián Federico Grünberg y Pablo Laufer.

El Tribunal anunció además que el 9 de agosto próximo divulgará los fundamentos de la sentencia de este juicio iniciado en 2013, en el que se juzgó por primera vez ante un tribunal a imputados por la asociación ilícita que constituyó el Plan Cóndor articulado por las dictaduras de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay en una reunión realizada en 1975 en Chile, durante el régimen de Augusto Pinochet.

Entre tanto, los 42 aspectos resolutivos leídos esta tarde fueron recibidos con satisfacción en una sala colmada por familiares de las víctimas e integrantes de organismos de derechos humanos.

Entre los primeros se destacaba la nieta recuperada del fallecido poeta Juan Gelman, Macarena Gelman, nacida en cautiverio en Montevideo después del traslado de su padre y madre embarazada en un vuelo ilegal tras ser secuestrados en Buenos Aires.

"Se hizo justicia", dijo emocionada Taty Almeida, de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, cuyo hijo desaparecido trabajaba en Télam.