Tras pasar su primera noche en el penal en el que fue alojado por el crimen de la niña Micaela Ortega, el detenido Jonathan Luna pidió ser trasladado al pabellón de los evangelistas.
En sus primeras horas en el penal de Saavedra, cerca de Pigüe, Luna, acusado por el crimen que conmovió a la ciudad de Bahía Blanca, pasó la noche en el sector de Sanidad.

Luna, de 26 años, repentinamente aseguró que es evangelista y pidió ser llevado al pabellón de los que profesan esa religión, según consignó el portal La Brújula 24.

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En ese pabellón se encuentra alojado el empresario Juan Ignacio Suris, novio de la vedette uruguaya Mónica Farro, detenido por el caso de las facturas apócrifas.

Luna fue imputado el lunes por el fiscal Rodolfo de Lucía luego de negarse a declarar, por el delito de "homicidio agravado con alevosía y violencia de género", que podría significarle una condena a prisión perpetua.

Jonathan Luna busca vender objetos de Micaela
Micaela, de 12 años, fue encontrada muerta el domingo a la madrugada en Punta Alta, un mes después de desaparecer de su casa de un barrio periférico de Bahía Blanca. La chica fue golpeada, estrangulada y posiblemente abusada, de acuerdo a los primeros resultados de las pericias realizadas en el cuerpo de la menor.

El hallazgo se produjo luego de que Luna fuera ubicado por la Policía, confesara el crimen e indicara la zona descampada en la que había dejado el cuerpo. De acuerdo con la investigación realizada, Luna había contactado a la víctima a través de una cuenta de la red social Facebook en la que se había hecho pasar por otra joven.

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Los investigadores, que tuvieron que acudir a funcionarios de Estados Unidos para obtener información de la red social, determinaron que Luna, que es oriundo de Tucumán y ya había purgado prisión en Río Negro por robo, usaba al menos cuatro cuentas para contactarse con menores de edad, en su mayoría nenas.

"La maté porque no quiso tener relaciones sexuales conmigo", fue la confesión que ofreció a los policías, según trascendió.

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