Federico Tommasi recibió un fuerte puñetazo en una fiesta privada y ahora busca que la Justicia reconozca que el agresor usó su brazo "como un arma". "Le empujaron los huesos hacia afuera y le colocaron una placa con tornillos para que quede todo fijado", explicó su padre.
El hecho ocurrió el 15 de mayo cuando Federico asistió a un cumpleaños en Gonnet. Una persona, a la que él no conocía, le dijo que para estar ahí tenía que pagar una entrada. Según relata Federico, le dio algo de plata pero el otro joven le respondió con una trompada en la cara.

El impacto fue tan violento, que Federico cayó inconsciente al suelo, luego de pegar contra una pared, y se cortara la frente. Pero sufrió lesiones mucho peores por el golpazo: varias fracturas en los huesos de la cara, incluida la órbita de un ojo.

El joven pasó entonces por una cirugía compleja para corregirle el hundimiento que tuvo en la estructura facial.

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"Le empujaron los huesos hacia afuera y le colocaron una placa con tornillos para que quede todo fijado", explicó Juan Jorge Tommasi, el padre, también médico. Según los médicos, el joven de 19 años tendrá que "esperar entre seis meses y un año" hasta recuperar la sensibilidad en el lado izquierdo, por lo que deberá suspender sus estudios y pausar su vida para recuperarse.

Es por eso que el abogado de la familia, Luis María Farella, iniciará acciones legales para demostrar que Francisco Pin, jugador del club La Plata RC de rugby, uso la fuerza de su brazo "como un arma".