Un grupo de alumnos quiso hacer una broma y comenzaron a esparcir gas pimienta por distintas aulas de la institución. Sin embargo no dimensionaron el daño y varios estudiantes debieron ser hospitalizados.
El hecho ocurrió en la escuela 723 de Comodoro Rivadavia cuando un grupo de alumnos que quiso hacer una broma, comenzó a tirar gas pimienta en distintos lugares de la institución.

Como consecuencia, varios alumnos comenzaron a toser, sentirse mal e incluso hubo al menos diez que se desmayaron por lo que tuvo que recurrir personal médico y desalojar a todos de la institución.

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La sustancia invadió el ambiente y comenzó a afectar las vías respiratorias y la vista de varios
estudiantes. Una decena de ellos se desmayaron al inhalar el potente gas contaminante.

Profesionales que se desempeñan en el colegio comentaron a El Patagónico que al menos seis alumnos con problemas asmáticos y otro con afección al corazón tuvieron que ser asistidos por médicos que concurrieron al establecimiento.

En ese desconcierto generalizado, la vicedirectora Gladys Triviño -quien se encuentra a cargo de la dirección de la escuela-, dispuso que se desalojara el lugar y se suspendieran todas actividades.

Los docentes, porteros y tutores de los estudiantes tuvieron que efectuar una ardua tarea para vaciar el colegio, ventilar y a la vez asistir a los adolescentes más perjudicados.