El ex juez federal Norberto Oyarbide se mostró feliz con su presente alejado de Comodoro Py y dijo que recibió tres llamados de Marcelo Tinelli para sumarse a "ShowMatch" donde podría bailar o aparecer "como un eventual juez, cumpliendo una función de ese tenor, como un (Ricardo) Lorenzetti (presidente de la Corte Suprema) del Bailando".
"Yo ahora estoy lejos, estoy en el llano, estoy a tu misma altura, y quiero decirlo con todas las letras: estoy feliz. ¿Se nota? Yo salí del Titanic con vida", afirmó a la revista Caras Oyarbide sobre su renuncia como juez.

En cuanto a sus comunicaciones con Tinelli, detalló: "Es verdad, me llamó hace 48 horas para vernos. Me llamó y no es la primera vez que lo hace. (El año pasado) me llamó no para bailar sino para cumplir un rol más ejecutivo en toda la cuestión que tiene que ver con la elección o eliminación de las personas que participan. Cuando se producían ciertas rencillas que rozaban con la cuestión personalísima de los integrantes, ese iba a ser el momento de mi actuación, según me exlicó el señor Tinelli".

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Sin embargo, este año todavía no se reunió con el famoso conductor. "No (aceptaría bailar), hay gente que lo hace estupendamente bien. Yo soy desenfadado y me parece que transmito un poco de alegría. Aunque me parece que si el señor Presidente bailó el día en que fue elegido por todos nosotros en Casa de Gobierno ¿Por qué no voy a bailar yo? (Aceptaría) como un eventual juez, cumpliendo una misión de ese tenor, como un (Ricardo) Lorenzetti (presidente de la Corte Suprema) del Bailando".

"No tengo vergüenza de subirme al escenario y cantar con ... qué pena que Frank Sinatra se murió porque era uno de mis ídolos. Me encantaría subirme al escenario con Ricardo Montaner, con Andrés Calamaro, con glorias, gente muy importante", agregó.

Más allá de sus declaraciones, otra nota de color la dio el lugar que eligió para la entrevista: el restó "El Mirasol Campo & Mar", en Puerto Madero. Según explicó es su segundo hogar. Allí llevó parte del mobiliario que adornaba su despacho de Comdoro Py: una araña antigua y dos candelabros con caireles, un jarrón y un recibidor franceses, y pinturas inglesas e italianas de paisajes realistas, que eligió por sus cielos profundos. Es como un VIP a un costado del salón principal restorán, con una mesa redonda para ochos comensales, un busto del emperador romano Julio César, un telón de pana bordó para preservar discreción y hasta un toilette privado.