Desde el jueves de la semana pasada, el odontólogo que mató a su esposa, sus dos hijas y su suegra, Ricardo Barreda, se encuentra internado en el hospital de General Pacheco por un cuadro compatible con demencia senil. Mientras tanto, en su barrio - la localidad de Troncos del Talar en Tigre- los vecinos esperan que se recupere y pueda volver a la pensión de Federico Ozanam al 500 donde alquila una pieza.
Yanina Robledo es vecina del cuádruple homicida que ya cumplió su condena y a la vez trabaja en el turno noche de la sala de maternidad del hospital donde el hombre de 79 años se encuentra internado. Desde que lo conoció, se encariñó con él y lo aprecia como el abuelo que nunca tuvo.

"Mis abuelos fallecieron cuando era muy chica y Ricardo me enseñó durante estos meses lo que es tener uno", destacó en diálogo con el diario Clarín. "Está internado desde el jueves pasado y de casualidad lo volví a encontrar allí. Con mi familia lo visitamos todos los días para que no se sienta solo y nos ocupamos de darle de comer", agregó la mujer.

Barreda llegó al barrio junto a un amigo llamado "Tito", quien le alquiló una habitación y lo dejó solo con sus cosas pero se ocupó todos los meses de pagar la renta.

​"La soledad lo llevó a adaptarse y a hacerse amigo de todos
", comentaron sus compañeros de pensión que pasaron los últimos cinco meses junto a él. "Es un muy buen vecino, uno más entre nosotros más allá de las limitaciones físicas de su edad", contó Osvaldo Tomás, uno de los seis que vive en la misma casa. Y agregó: "Estaríamos contentos de tenerlo de vuelta por acá".

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Iván, almacenero en Troncos, se mostró triste con el problema que está atravesando Barreda. "Venía a visitarnos al negocio todos los días a las 10 de la mañana y se quedaba hasta que cerrábamos. Mirábamos televisión y conversábamos. Es una persona muy lúcida y culta. Obviamente nunca justificaría lo que hizo, pero tampoco lo juzgo porque ya pagó su condena", explicó.

Pero el odontólogo platense, que desde el 20 de mayo último puede moverse en libertad sin rendir cuentas a la Justicia, sufrió una caída que lo llevó a pasar dos días tirado en el suelo de su habitación.

Finalmente, los vecinos lo encontraron con un cuadro de desnutrición y algunas secuelas en su personalidad, por lo cual llamaron a una ambulancia y permanece internado en el Hospital Zonal de Agudos "Magdalena V. de Martínez", ubicado en General Pacheco.

Ahora los vecinos que lo acompañaron durante los últimos meses esperan que Barreda se recomponga y vuelva al barrio. "Queremos festejarle el cumpleaños el próximo 16 de junio, ya sea en el hospital o en el barrio si vuelve a casa", sostuvo Yanina.