Yamato Tanooka, de 7 años, había sido abandonado en una zona boscosa y habitada por osos salvajes como castigo por su mal comportamiento. Estaba hambriento y debió soportar temperaturas que rondaron los 5 grados.
El pequeño se encuentra en un estado de salud "relativamente bueno", a pesar de que en el momento de su abandono no llevaba agua ni comida.

Durante seis días, más de un centenar de efectivos de la policía y los bomberos participaron en las tareas de búsqueda del menor desde el sábado en la zona, en la que habitan osos salvajes y donde las temperaturas mínimas se situaban en cinco grados.

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"El niño ha hecho un gran esfuerzo", explicó en declaraciones recogidas por la cadena NHK el médico que le atendió, Yoshiyuki Sakai, quien detalló que tan solo presenta signos leves de hipotermia y deshidratación así como algunos arañazos en las piernas y manos, por lo que permanecerá ingresado tres días. Según el relato de los padres, obligaron al nene a bajarse del vehículo en el que viajaba la familia por su mal comportamiento y lo dejaron solo en una ruta a los pies del monte Komagatake.

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Aunque el chico corrió detrás del vehículo, sus familiares aseguraron a las autoridades que lo perdieron de vista y que volvieron unos minutos después al lugar en el que lo habían abandonado, donde ya no se encontraba.

Los progenitores, que esperaron dos horas desde la desaparición de Yamato hasta alertar a las autoridades, denunciaron los hechos el pasado sábado por la tarde y en un primer momento mantuvieron que Yamato se perdió mientras recogían vegetales en el bosque.

Posteriormente reconocieron haber abandonado al menor como castigo por su mal comportamiento, ya que había estado lanzando piedras a otros coches durante el día que la familia pasó en el campo.