La mujer que convivía con Jonathan Luna, el detenido por el crimen de la nena de 12 años, aseguró que el presunto homicida llegó a su vivienda con un golpe en el rostro y todo embarrado.
En el marco de la investigación por el crimen de Micaela, la nena de 12 años asesinada en Bahía Blanca, un nuevo dato demuestra que la víctima se defendió hasta último momento del brutal ataque de Jonathan Luna, el joven que se encuentra detenido desde el sábado a la noche cuando les indicó a los policías que allanaron su domicilio el lugar preciso en el que estaba el cuerpo.
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Fuentes consultadas por el sitio local labrujula24.com informaron que el dato surge luego de la declaración de la concubina de Luna, María Eliana Espinoza, quien aseguró que el día que desapareció Micaela -el 23 de abril-, el presunto asesino llegó a su vivienda con un golpe en el rostro.
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Además, Espinoza manifestó que esa tarde su novio había regresado todo embarrado. Por ahora, los investigadores aguardan los estudios de ADN en el cuerpo de la nena para ver si contiene rastros de Luna.
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La convulsionada noche que fue hallada sin vida Micaela, la chilena de 55 años que vivía con el detenido afirmó que lo había reconocido como la persona que caminaba con la menor en los videos difundidos por las fuerzas de seguridad.
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Entre varios conceptos importantes, la mujer dijo que en varias oportunidades le había consultado al presunto autor material del crimen qué había hecho con la nena, pero en respuesta recibía amenazas de muerte hacia ella y sus hijos.
"Si hablás te voy a cagar matando a vos y voy a mandar a boletear a tus hijos", fue la frase con la que Espinoza retrató esa amenaza. También, mencionó constantes maltratos físicos de los que era víctima y la excesiva tendencia de Luna de captar chicas a través de Internet.