Tras el duro paso por Barcelona para declarar en la causa por presunta evasión fiscal, la "Pulga" llegó en silencio a la concentración de la Selección en San José. ¿Llega de la mejor manera?
Lionel Messi, tocado en lo físico pero con su orgullo intacto, llegó hoy a Estados Unidos con las primeras luces del alba a la costa oeste para afrontar dos desafíos simultáneos: el primero, inmediato y personal, que es poder debutar el lunes con el seleccionado argentino ante Chile en la Copa América Centenario y el segundo, grupal, que es conducir desde su condición de capitán y líder futbolístico a esta generación de jugadores a levantar una copa que se le viene negando por muy poco en los últimos años.

Un cuarto de hora antes de las 7 (las 11 de Argentina) y ya liberado del compromiso de tener que declarar en Barcelona por presunta evasión fiscal, algo que trasuntaba su semblante más allá del ajetreo de los últimos días con viajes Barcelona-San Juan-Barcelona-Santa Clara, el rosarino piso suelo californiano y se dirigió inmediatamente a la Mansión Hayes de San José para sumarse a sus compañeros.

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El fuerte golpe recibido sobre la parrilla intercostal izquierda en el amistoso disputado en tierras cuyanas ante Honduras la semana anterior dejó rastros fuertes que se resignificaron con los continuos viajes posteriores, pero un escueto "bien" al ser consultado sobre su estado de salud apenas llegó aquí fue el punto de partida para pensar en un 'Lío' presente y no omnipresente en el cotejo ante los chilenos del próximo lunes a las 19, 23 de Argentina.

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Es que Messi asume a tiempo completo sus responsablidades como capitán desde lo futbolístico y líder referencial desde lo humano, con un orgullo que lo hacen viajar por el mundo constantemente en los últimos días y, para que el esfuerzo valga la pena, poder estar en el debut junto a sus compañeros. Y está claro que en el caso de Messi, con su voluntad alcanza y sobra para estar en cancha el lunes en el Levi's Stadium, de San Francisco, frente a los dirigidos por Juan Antonio Pizzi, postergando la ilusión de Nicolás Gaitán, que en los últimos dos entrenamientos ocupó su lugar en las prácticas.


Y el penúltimo paso que dio Messi en ese sentido ocurrió en el amanecer de hoy, al arribar a la concentración después de soportar 15 horas más de vuelo en el chárter que lo trajo desde Barcelona, donde debió jugar un partido al que no está acostumbrado y en una función que no está en sus genes: la de defenderse.

Allá como aquí, sin embargo, el aroma a selección lo estuvo acompañando a Lío en el mes de su 29no. cumpleaños (el próximo 24 de junio), ya que por su problema físico lo asistieron también en lo espiritual por el médico Daniel Martínez y el masajista Marcelo 'Daddy' D'Andrea. Y a su llegada al aeropuerto local el primero en recibirlo fue un hombre que está aquí con la selección como lo estuvo en el día a día desde que la AFA es lo que es: Claudio 'Chiqui' Tapia, para subirse todos a una combi y trasladarse hasta la concentración.