La salud del ex boxeador, que permanecía internado en una sala de cuidados intensivos de hospital de Phoenix, empeoró drásticamente y precipitó su muerte. Ali, que murió a los 74 años, es considerado el mejor boxeador de la historia.

El legendario ex campeón de peso pesado Muhammad Ali murió a los 74 años por problemas respiratorios, de acuerdo a un comunicado ofrecido este sábado por el portavoz oficial de la familia, Bob Gunnel. Ali había sido hospitalizado en el área de Phoenix esta semana con problemas respiratorios, aunque se había dicho que su condición era "satisfactoria".

El púgil, que se retiró del boxeo en 1981, luchaba contra la enfermedad de Parkinson desde hacía varios años. También había sido hospitalizado varias veces más en los últimos años, incluyendo a principios de 2015, debido a una infección urinaria severa después que inicialmente se la diagnosticó neumonía.

Ali se mostraba cada vez más débil en sus apariciones públicas, la última ocurrida el pasado 9 de abril cuando llevaba gafas de sol y estaba inclinado en la cena de la noche anual de Celebridades del Boxeo que se celebró en Phoenix y que recauda fondos para el tratamiento de la enfermedad del Parkinson.

Sin embargo, llevaba una vida tranquila con su cuarta esposa, Lonnie, con quien se casó en 1986.

El fallecimiento de Ali alcanza mucho más que al mundo del boxeo sino también a un ícono de la sociedad estadounidense.

Ali fue una de las personas más reconocidas en el mundo por sus acciones dentro y fuera del ring. Su postura sobre el servicio militar y la conversión al Islam traspaso las líneas raciales y polarizó a todo Estados Unidos.

Sin embargo, más tarde se convirtió también el símbolo que unificó a los norteamericanos con sus mensajes de libertad, la paz y de igualdad.

Muhammad Ali derrotó a Sonny Liston para retener el título de peso pesado en mayo de 1965 y a partir de ese momento comenzó una carrera única e histórica.