Alejandro Babato, quien viajaba en el avión proveniente de Lima que sufrió una fuerte turbulencia tras cruzar la cordillera de Los Andes, dio detalles de lo que vivió a bordo de la aeronave. "Vi entre 10 y 15 pasajeros ensangrentados", aseguró.
Hace dos días que no duerme y recuerda cada detalle del terrible momento que tuvo que vivir a bordo del avión de la aerolínea colombiana Avianca cuando viajaba de Lima a Buenos Aires. "Acá nos estrellamos y nos morimos", pensó Alejandro Babato cuando la aeronave tuvo una fuerte turbulencia al cruzar por la Cordillera de los Andes.

"Yo vi entre 10 y 15 pasajeros ensangrentados", contó el hombre de 39 años, desmintiendo así a la compañía aérea que confirmó que 4 pasajeros y 8 tripulantes sufrieron golpes.

"Ya habíamos cruzado los Andes. Siempre en el cruce te piden que te abroches el cinturón de seguridad. Yo estaba en la fila 31, viendo una película. De golpe, sin aviso, el avión descompensó y cayó en picada", recuerda Babato.

Embed
Y agregó: "Salí despedido de mi asiento. Con la cabeza golpee el techo, hice un agujero y caí al piso. El señor que estaba adelante también la pasó mal: con su frente golpeó la pantalla de video. La chica que estaba sentada del otro lado del pasillo cayó encima mío y el bebe quedó tirado en el pasillo. El chico que estaba sentado atrás tenía la remera llena de sangre porque se abrió un compartimiento y le cayó una valija encima".

Además, se quejó de la falta de asistencia de la empresa. "Andá a migraciones, agarra tu valija y ándate", le dijeron cuando aterrizó en Ezeiza. Tras ello, el hombre fue al Otamendi, donde le diagniosticaron rectificación cervical.

"La azafata que estaba en mi área tenía la cara completamente ensangrentada. Otras estaban tiradas en el piso, atrapadas debajo del carro que usan para el servicio de comida. Algunas se cortaron con las botellas de vino porque acababan de servir la cena", describió el hombre.