La Corte Suprema de Estados Unidos permitió a un grupo de anunciantes proseguir con su demanda conjunta contra Google, a quien acusan de haber expuesto sus anuncios en páginas de Internet de "baja calidad".
El alto tribunal rechazó una petición de Google que trataba de parar a un grupo de anunciantes del estado de California que se siente engañado por la forma en la que Google colocó sus anuncios a través de su servicio AdWords, una de las principales fuentes de ingreso del gigante tecnológico.

Con su decisión de no oír el caso, la Corte Suprema confirma el fallo de septiembre de 2015 de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito, con sede en San Francisco y rechaza los argumentos de Google, que aseguraba que los demandantes debían tratar de mostrar los daños de forma individual y no mediante una demanda conjunta.

Embed
El grupo de anunciantes usó el programa AdWords entre 2004 y 2008, año en el que iniciaron acciones legales contra Google y le acusaron de violar las leyes de publicidad de California al supuestamente engañar a los anunciantes sobre dónde se colocaba la publicidad.

El sistema AdWords posiciona los anuncios junto a las búsquedas más frecuentes de Google.

Los clientes que usaron este producto consideran que Google debería haberles avisado de que los anuncios también pueden aparecer en lugares no deseados, como páginas de error, búsquedas erróneas o webs cuyos dominios están en desuso.