El hecho ocurrió en el Hospital San Vicente de Paul en Salta. La policía había trasladado a tres detenidos y un médico de guardia se negó a atenderlos.
Un hecho insólito se dio en el Hospital San Vicente de Paul, cuando el médico de guardia se negó a atender a tres detenidos y prefirió encerrarse en un consultorio y tener sexo con una mujer.

Así lo denunciaron oficiales de la comisaría 20 de Orán cuando en la madrugada del lunes llevaron al hospital a tres detenidos que se encontraban generando disturbios en la vía pública.

Sin embargo, el médico se negó a atenderlos y se metió en un consultorio con una mujer. Durante más de una hora, los policías y los detenidos esperaron fuera del lugar mientras desde el otro lado de la puerta se escuchaban gemidos.

Sesenta minutos después el facultativo salió y despidió con un beso a la mujer, y se retiró del lugar sin brindarle asistencia a los detenidos.

Sorprendidos, los policías discutieron por algunos minutos con el médico hasta que volvieron a solicitar asistencia y tras volver a pasar una larga espera, decidieron retirarse del hospital.