La Cámara del Crimen confirmó el procesamiento contra una auxiliar docente de un jardín de infantes porteño por las lesiones que sufrió una niña, mordida en la cara y el tórax por un compañerito de sala.
"Como docente contratada por el Gobierno de la Ciudad y destinada a cumplir tareas como auxiliar en el jardín y, en concreto, en la sala a la que asistía la víctima, tenía como deber mínimo permanecer en su lugar de trabajo, en resguardo de la seguridad física de los menores", consideró la Sala Cuarta del tribunal.

En cuanto a la maestra , los jueces Carlos González y Alberto Seijas le reprocharon "un actuar negligente al haber abandonado el curso, siendo la única persona mayor que allí se encontraba en tanto la docente a cargo se hallaba fuera de la institución".

La docente auxiliar llevaba 15 minutos en la cocina del jardín de infantes y, según los jueces, esa conducta "se tradujo en que el ataque sufrido por la niña no fuera evitado en su desarrollo".

La niña, según el fallo consignado por el sitio especializado en jurisprudencia Eldial, sufrió lesiones "en el rostro y en la zona del tórax, a consecuencia de mordeduras que habrían sido provocadas por otro niño, en circunstancias en que se encontraban en el jardín maternal y sin docente a su cuidado".