"Si alguna cuestión técnica generó dudas, será revisada", tuiteó la gobernadora bonaerense, luego de firmar un decreto con el que habilitaba la posibilidad de penar con hasta dos años de prisión a aquellos periodistas que revelaran información sobre el patrimonio de los funcionarios.
Sin referirse explícitamente a la polémica que abrió el escandaloso decreto publicado este miércoles en el Boletín Oficial de la provincia de Buenos Aires, la gobernadora María Eugenia Vidal, ensayó una lavada marcha atrás a través de su cuenta de Twitter.

Por medio de un decreto, la mandataria provincial intentó proteger a los funcionarios públicos y amenazó a los periodistas con castigar con hasta dos años de cárcel a quienes revelaran datos sobre las declaraciones juradas de quienes forman parte de su Gobierno.

En el espíritu del cuestionado artículo 85 de la ley de Blanqueo, frente al cual el presidente Mauricio Macri también debió dar marcha atrás el martes pasado, el decreto de Vidal apuntaba a cercenar la libertad de expresión y ejercer presión sobre los periodistas para limitar su labor.

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Tras el escándalo que se generó al conocerse el contenido del decreto 647 Vidal prometió que "Si hay alguna cuestión técnica que generó dudas en el decreto vigente, será revisada".

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Lo cierto, que por más que la mandataria provincial intente dar marcha atrás sin reconocer el escandaloso contenido del decreto que firmó, no se trató de "una cuestión técnica" ni su contenido "generó dudas". El decreto es claro.

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