La mujer no contempló la temperatura cuando decidió bañar a su hijo y terminó en la guardia de un hospital porque el niño tenía el 30 por ciento del cuerpo afectado.
Una mujer de Arizona, Estados Unidos, roció accidentalmente a su hijo con agua hirviendo el martes pasado y le produjo quemaduras de segundo grado en el 30 por ciento de su cuerpo.

Dominique Woodger explicó que roció a su bebé de nueve meses por accidente cuando prendió la manguera para llenar una pileta en el patio de su casa en Phoenix, Arizona, informó el sitio KTLA.

Ese día se registraron temperaturas de 46 grados, por lo que el agua que llegó a la espalda del niño rondaba los 65 grados. Una exposición de apenas 10 a 30 segundos puede provocar quemaduras de segundo grado.

"Yo pensé que gritó porque estaba enojado... odia cuando le mojan la cara, no creí que lo estuviese quemando", aseguró la madre. Pero en seguida se percató del problema cuando vio las ampollas que se formaron en el lado derecho del cuerpo de su hijo.